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Thursday, February 18, 2016

No hay nada, absolutamente nada que pueda ocultar en ti la 

plenitud del Ser, salvo las creencias a las que te aferras tan 

obstinadamente...

Friday, October 17, 2014

Entrevista de Marta Texidó al Dr.Joe Dispenza



Joe Dispenza tiene 50 años es natural de Nueva Jersey, vive en las afueras de Seattle, viajando constantemente por todo el mundo para ofrecer sus descubrimientos. Se especializó en cardiopatía e imagen cerebral. Es profesor en la Universidad de Atlanta. .

¿Cómo comenzó a interesarse y especializarse en la plasticidad neuronal?

Desde siempre me interesé en el potencial humano desde el punto de vista científico y espiritual. Creo que hay más en nosotros de lo que expresamos, entonces cuando empecé a estudiar la reemisión espontánea de las enfermedades, lo que me sucedió y enfrentar la posibilidad de no volver a caminar y trabajando e investigando sobre la conexión mente cuerpo empecé a ver, a darme cuenta que tenemos una habilidad natural para el cambio y que el cerebro y nuestras células y el cuerpo nos seguirán si nos colocamos en el correcto estado mental y si somos capaces de mantener ese estado mental por un período de tiempo extenso, tanto nuestras conexiones neuronales comienzan a reorganizarse y a reflejar una nueva mente.
Así que creo que sucedió más que nada de mi experiencia de la vida y de vivirla.

Podría contarnos un poco de la interfaz cuerpo mente?
La manera más simple de explicarlo es que cada vez que tenemos pensamientos producimos un químico y si tenemos un pensamiento grandioso o alegre, producimos químicos que nos van a hacer sentir grandiosos y felices. Por lo tanto, en el elemento etéreo llamado pensamiento activa circuitos en el cerebro para producir químicos que le envía señales al cuerpo para que podamos sentir de manera exacta a nuestro pensamiento. Esto también significa que si tenemos un pensamiento negativo o que nos deprecia nos hará sentir infelices o disminuidos. El momento en que empezamos a sentirnos de la misma forma en que pensamos, esa química produce una cierta continuidad de cambio en el cuerpo y cuando nos empezamos a sentir de esa forma porque el cerebro está en constante comunicación con el cuerpo, comenzamos a pensar de la forma en que nos sentimos y a sentir lo que pensamos y este pensar-sentir sentir-pensar crea nuestro estado de ser. Entonces, comenzamos a memorizar estados emocionales que se vuelven parte de la personalidad y la persona que ha estado sintiendo y pensando que es infeliz y miserable, inseguro, cuando decimos “yo soy tal cosa” es cuando decimos que la mente y el cuerpo están trabajando juntos. Entonces si durante 20 años esa persona ha repetido y memorizado ese estado de infelicidad o negatividad, a la edad de los 35 años el 90% de la persona se mantiene en un programa subconsciente que memoriza nuestras actitudes, comportamientos y se transforma en lo que somos. ESE CICLO DE PENSAR Y SENTIR es que le enseña al cuerpo a memorizar estados emocionales que están en la mente subconsciente, y el cuerpo sabe mejor que la mente que ese es un hábito y el hábito más grande que tenemos es el hábito de ser nosotros mismos. Si seguimos activando el mismo gen, este gen termina agotándose y el cuerpo comienza a producir proteínas de peor calidad y se enferma.

¿Nos explicaría de qué manera es posible la regeneración de las células nerviosas? ¿Cómo se puede “desarrollar” el cerebro?

Es una buena pregunta porque científicos, neurocientíficos y biólogos me han dicho por más de 20 años que nuestro cerebro está cableado con una cierta cantidad de células nerviosas, pero hoy los científicos han comenzado a entender que no sólo podemos cambiar los circuitos de nuestro cerebro sino que también podemos regenerar las células en nuestro cerebro. El aprendizaje se trata de crear nuevas conexiones. Cada vez que tenemos una nueva experiencia grupos de células se reorganizan para reflejar lo que hemos aprendido de nuestro entorno. Ahora si no aprendemos nada nuevo y no tenemos ninguna experiencia nueva significa que el cerebro permanece literalmente igual, eso significa que si realizas las mismas acciones y piensas lo mismo tu cerebro no cambia; pero nadie vive su vida en secreto, repitiendo las mismas acciones todo el tiempo y esperando que su vida cambie. Cuando empezamos a tener nuevas experiencias, la repetición de ser capaz de crear nuevas experiencias no sólo organiza el cerebro en circuitos sino que las últimas investigaciones demuestran que mientras el entorno cambie nuestro comportamiento continúa modificándose. Ciertas áreas del cerebro crean lo que se conoce como neurogénesis, que es la formación de nuevas células nerviosas. Y esa es una gran promesa para el ser humano porque cuando vivimos en estrés, en un estado de sobrevivencia, que nos afecta y comienza a destruir nuestras células nerviosas. Los últimos experimentos en Princeton han demostrado que el cerebro se puede regenerar. ¿Se puede desarrollar el cerebro? ¿cómo?
Bueno el desarrollo del cerebro debe venir de aprender cosas, personalizarlas para que puedas tener una nueva experiencia Tenemos 3 cerebros que deben pasar por los pasos de pensar a hace a ser. Pero si no aplicas lo aprendido, si no lo demuestras, si no cambias tu comportamiento de alguna forma nunca vas a tener una nueva experiencia y la mente y el cuerpo no van a cambiar en consecuencia. Y cuando tenemos esta nueva experiencia es cuando el cerebro se reorganiza, pero no basta con tener la experiencia una vez, tenemos que ser capaces de repetirla y cuando somos capaces de hacer eso es cuando desarrollamos completamente nuestro cerebro porque hemos creado una unidad entre nuestros 3 cerebros y nos movemos a nuestro estado de ser.

¿Es posible que nuestros pensamientos se conviertan en materia? ¿Cómo es la relación de pensar o sentir y sintetizar moléculas, enviar señales?

De acuerdo al modelo físico del quantum el pensamiento y la materia están absolutamente correlacionados, no son entidades separadas.
No hay ningún experimento en física cuántica donde el observador no esté presente, lo que significa que la mente subjetiva literalmente tiene un efecto en el mundo objetivo, ¿Es posible entonces hacer que nuestra mente trabaje mejor? Si empezamos a crear nuevos estados mentales ¿podemos tener más control sobre la materia? Si tenemos más control sobre la materia, tenemos más control sobre nuestro destino. Entonces existe una estrecha relación entre el pensamiento y la materia porque los pensamientos se transforman en materia. Y si nuestra mente subjetiva puede observar un resultado, observar un destino que deseamos entonces podríamos realmente empezar a tener más control de nuestra vidas. El pensamiento es la carga eléctrica y nuestro sentimiento es la carga magnética en el campo cuántico, entonces lo que piensas y lo que sientes crea un campo electromagnético que literalmente comienza a interactuar con todas las partículas.

Usted habla también de la “plasticidad genética” ¿a qué alude?

Plasticidad genética significa que al igual que en el cerebro, hay ciertas áreas de nuestro genes que son muy plásticas, cambiables, que podemos tener algunos genes encendidos y otros apagados, y los mantenemos así dependiendo de cómo pensamos y sentimos. Por ende cambiamos nuestros sentimientos y pensamientos, en la misma correlación en que podemos apagar viejos genes y encender nuevos genes.

¿Qué elemento le daba a usted la confianza o la esperanza de que es posible la remisión de enfermedades aparentemente incurables?

Creo que la primera exposición que tuve fue mi propia experiencia personal. Me tuve que enfrentar a algo muy serio y con muy mal pronóstico, tenía mi espalda totalmente quebrada y ahí fue cuando empecé a hacer cambios personales en mi interior y noté que mi cuerpo respondía poco a poco. Me juré a mi mismo que si lograba volver a caminar alguna vez pasaría el resto de mi vida estudiando las conexiones mente-cuerpo y el potencial humano. Debido a eso al empezar a estudiar personas con distintas enfermedades como cáncer, diabetes, depresión etc cuando empecé a entrevistarlas empecé a ver la evidencia del camino que habían tomado para mejorarse. Como resultado para poder entender la correlación, volví a estudiar y obtuve el título en neurociencia para poder explicar lo que sucede en el cuerpo y en la mente.

¿Podría describir desde dónde surge esa certeza a la que accedió? ¿De qué se fue dando cuenta? ¿Qué confirmó? ¿Qué lo sorprendió? ¿Qué descartó o desechó?
Otra pregunta muy buena. Tengo una mente muy científica y me gusta ver evidencia y debido a que soy alguien analítico no puedo tan sólo abrazar una filosofía y luego no empezar a investigar si el resultado está en realidad sucediendo. He descartado muchas cosas en que la gente cree. Comencé a ver que los seres humanos somos unas maravillas con una gran habilidad para inventar y crear, entonces cuando las personas enfrentan una crisis o una situación difícil en sus vidas creo que es la primera vez en que se toman en serio el cambio y cuando nos tomamos en serio el hecho de querer hacer un cambio personal empezamos a buscar la persona que realmente queremos ser, y a saber qué no queremos más ser, ni sentir, ni actuar. Ese es el proceso de desaprendizaje de cambio, tenemos que desaprender nuestros pensamientos, acciones y sentimientos. Luego la idea de reinventarnos de reinventar una nueva célula, de volvernos alguien más es completamente posible si entiendes con algo de ciencia y filosofía cómo eso es posible. La gente se puede literalmente convertir en alguien más gracias a que nuestro cerebro es tan adaptable y cambiable. El proceso de desaprendizaje y de volver a aprender rompe circuitos en el cerebro y se reinventa o aflora, esto va más allá del pensamiento positivo. Esto no se trata de algún principio sicológico de pensar positivo, porque la mayoría de la gente que piensa positivo siente de forma negativa. Esto se trata de reacondicionar el cuerpo hacia una nueva mente y hacer que el cerebro funcione en frecuencias diferentes para crear una nueva mente y cada vez que el cerebro trabaje de manera diferente estamos creando una nueve mente. Ahora para poder ser capaz de mantener ese estado de mente y cuerpo independiente de las circunstancias en nuestra vida permite que el cuerpo y la mente influencien no sólo nuestra salud sin de muchas formas. Fue un proceso paso a paso confirmar mis creencias de que esto es posible y al mismo tiempo empezar a descartar ciertas creencias y sé que no es un proceso fácil el de cambiar, pero es posible cambiar si la necesidad de que estemos en una crisis.

¿Por qué enfermamos? ¿Cuál es el sentido de la enfermedad?

Suelen decir que los genes causan enfermedades y en cierto grado eso es cierto. Un compañero años atrás empezó a decir que en realidad no son realmente los genes que crean la enfermedad, sino el ambiente que activa los genes que causan la enfermedad y nuevamente hasta cierto punto eso es absolutamente verdad.

Pero, ¿por qué entonces cuando dos personas están expuestas a los mismos genes y ambiente, a una le da cáncer y a la otra no?
Debe haber sin duda algún tipo de orden interno de lo que sucede, podríamos decir entonces que es el ambiente interno en el que manejamos nuestra propia química, y que hay cierto ambiente externo que causa que ciertos genes produzcan la enfermedad, entonces nos enfermamos porque vivimos en estado de estrés, 90 % de las personas que recurren a un centro hospitalario en el mundo occidental lo hacen en relación a un desorden relacionado al estrés, y el estrés es cuando vivimos en un estado de sobrevivencia, lo que significa que vivimos muy enojados en nuestro ambiente.

Es el estrés el que comienza a motivar enormes cantidades de energía para que el cuerpo enfrente una situación de emergencia en el ambiente, para que se ocupe de algo en nuestro mundo externo del que nos tenemos que proteger. Esos químicos del estrés son los que continúan movilizando gran cantidad de energía, y quedamos sin energía para protección interna. La base es el orden y el balance interno y la respuesta al estrés derrumba nuestro cuerpo y el balance químico normal. Si continuamos haciendo lo mismo, nunca podremos recategorizar ese orden… . El hecho de no ser capaces de apagar el nivel de estrés comienza a producir la enfermedad y si esos campos de estrés que están conectados a las emociones de enojo, tristeza, frustración, dolor y miedo, comienzan a desregular los genes, el cuerpo crea la enfermedad.

Entonces la pregunta claramente es: ¿cómo nos salimos de esto?

Cuando empezamos a pensar sobre un hecho futuro y nos preparamos para él, esperamos que el evento suceda o se anticipe. Encendemos la respuesta al estrés y si nos obsesionamos con una experiencia pasada que sucedió digamos hace 25 años y comenzamos a recordarla producimos exactamente la misma química en el cerebro y en el cuerpo. Lo que la gente no sabe es que cuando empezamos a pensar sobre el futuro y a anticipar el paso siguiente y a prepararnos, comenzamos a derrumbar el equilibrio químico y corporal y producimos la enfermedad. Entonces la pregunta es si nuestro pasado nos puede enfermar, ¿puede también mejorarnos?

Sí, es muy simple. Lo que nos hace tan creativos como seres humanos es que podemos literalmente cambiar de opinión en cuestión de segundos y pasar de la felicidad a la tristeza, y cuando sentimos felicidad o amor, ese sentimiento se refleja de hecho en el cuerpo. Condicionamos el cuerpo a los estados de felicidad, sin embargo la mayoría de las personas condiciona el cuerpo al dolor y al sufrimiento y así es como el proceso de crear estados de felicidad requiere primero un reacondicionamiento del cuerpo a una nueva marca.
Mi trabajo es enseñarles a las personas a memorizar nuevos estados emocionales como también a que aprendan a eliminar de la memoria los estados emocionales negativos.

Las células del cuerpo aman la información nueva, aman los nuevos químicos y si mantenemos la misma química en nuestro cuerpo memorizamos un estado de mente y cuerpo, comenzamos a mantener un programa celular en el mismo nivel entonces pulsamos botones genéticos que hemos heredado de nuestros padres que pueden crear enfermedades. En otras palabras si no cambiamos nuestras mentes, tarde o temprano terminaremos pensando, actuando y sintiendo como nuestros padres. Sabemos desde un punto de vista científico que si la conciencia tiene influencia sobre el gen, que el gen está regulado por diferentes estados de conciencia. Cuando abrazamos nuevos y más altos estados de conciencia, mejores estados de amor, inspiración, alegría compasión, tales estados se volverán nuevos genes. Pero no es suficiente tener la experiencia una vez para empezar a sentir compasión, la célula tiene que reprogramarse y para eso tenemos que enseñarle a las personas a crear nuevos estados de la mente, a reprogramarse. El cambio es algo visceral, tenemos que sentirlo en el cuerpo, el conocimiento y la información son para la mente y las experiencias para el cuerpo, entonces debemos educar el cuerpo y la mente, y cuando las personas aprenden a hacerlo se empoderan, vuelven a tomar el poder.

Creo que la respuesta es muy simple.
En el pasado estudié con personas que habían estado enfermas. Todas creían que era un poder, una inteligencia que les había dado vida, y que podían conectar esa inteligencia al cuerpo y darle órdenes, era un mensaje de que esta inteligencia comenzaría a trabajar con ellos en el proceso y los ayudaría.
En segundo lugar es que las personas se daban cuenta de que había sido el propio descontrol y mal manejo de sus pensamientos, actitudes y sentimientos los que habían creado su enfermedad. En otras palabras, sus 20 años de sufrimiento habían comenzado a enfermarlos. Y tienen que empezar a ser ellos mismos, y es en el proceso de pensar y de sentir que comienza el cambio, comienzan a eliminar de la memoria esas emociones.

En tercer lugar estas personas inician el proceso de reinvención, a reinventarse a sí mismos pensando diferente, y cuando hacemos que el cerebro trabaje de manera diferente hemos construido una nueva mente.

A medida que se vuelven concientes a través del proceso de concentración comienzan a sentirse diferentes, entonces logran tener una nueve mente y cuerpo que trabajan juntos. Esta es la nueva plataforma para su futuro, en quienes ellos se transformarían. En el proceso introspección y concentración, en ese momento en el que nos volvemos tan concientes de nuestros sentimientos y de lo que hacemos es cuando el cerebro captura los pensamientos y sentimientos y se reorganiza. La persona entonces se sale de ese estado de sobrevivencia.

El proceso de cambio…podemos medir el cambio midiendo cómo el cuerpo y la mente responden. Recuerda que dijimos que el hábito es cuando el cuerpo se convierte en la mente, cambiar es sobreponer el pensamiento al sentimiento, el cambio es pensar sin importar las circunstancias de nuestra vida, mantener un estado modificado en el que la mente y el cuerpo trabajan juntos.

El proceso del cambio requiere familiarizarse con él, volverse consciente, conocernos, estar consciente de lo que era inconsciente.
Si ese 90% de quienes somos existe en un programa automático en el subconsciente debemos sentarnos, observarnos, eliminar el entorno, entender cómo nos sentimos y empezar a volvernos conscientes de cómo nos sentimos, actuamos o pensamos a nivel del inconsciente y volverlo consciente, eso quiere decir la palabra meditación, familiarizarse.
Si eres capaz de reinventarte, memorizar estos nuevos estados de la mente y reacondicionar el cuerpo de acuerdo a ella, decimos que te haz familiarizado con una nueva célula.

¿Es posible generar estados de bienestar y felicidad? ¿Cómo?
Sí es muy simple. Lo que nos hace tan creativos como seres humanos es que podemos literalmente cambiar de opinión en cuestión de segundos y pasar de la felicidad a la tristeza, y cuando sentimos felicidad o amor, ese sentimiento se refleja de hecho en el cuerpo. Condicionamos el cuero a los estados de felicidad, sin embargo la mayoría de las personas condiciona el cuerpo al dolor y al sufrimiento y así es como el proceso de crear estados de felicidad requiere primero un reacondicionamiento del cuerpo a una nueva marca.
Mi trabajo es enseñarles a las personas a memorizar nuevos estados emocionales como también a que aprendan a eliminar de la memoria los estados emocionales negativos.

¿Cuál es el valor de los estados no ordinarios de conciencia en el proceso de reprogramación celular?
Las células del cuerpo aman la información nueva, aman los nuevos químicos y si mantenemos la misma química en nuestro cuerpo memorizamos un estado de mente y cuerpo, comenzamos a mantener un programa celular en el mismo nivel entonces pulsamos botones genéticos que hemos heredado de nuestros padres que pueden crear enfermedades. En otras palabras si no cambiamos nuestras mentes, tarde o temprano terminaremos pensando, actuando y sintiendo como nuestros padres. Sabemos desde un punto de vista científico que si la conciencia tiene influencia sobre el gen, que el gen está regulado por diferentes estados de conciencia. Cuando abrazamos nuevos y más altos estados de conciencia, mejores estados de amor, inspiración, alegría compasión, tales estados se volverán nuevos genes. Pero no es suficiente tener la experiencia una vez para empezar a sentir compasión, la célula tiene que reprogramarse y para eso tenemos que enseñarle a las personas a crear nuevos estados de la mente, a reprogramarse. El cambio es algo visceral, tenemos que sentirlo en el cuerpo, el conocimiento y la información son para la mente y las experiencias para el cuerpo, entonces debemos educar el cuerpo y la mente, y cuando las personas aprenden a hacerlo se empoderan, vuelven a tomar el poder.

¿Existen características o cualidades personales (fundamentales o coadyuvantes) en el proceso de cura?

Creo que la respuesta es muy simple.
En el pasado estudié con personas que habían estado enfermas. Todas creían que era un poder, una inteligencia que les había dado vida, y que podían conectar esa inteligencia al cuerpo y darle órdenes, era un mensaje de que esta inteligencia comenzaría a trabajar con ellos en el proceso y los ayudaría.
En segundo lugar es que las personas se daban cuenta de que había sido el propio descontrol y mal manejo de sus pensamientos, actitudes y sentimientos los que habían creado su enfermedad. En otras palabras, sus 20 años de sufrimiento habían comenzado a enfermarlos. Y tienen que empezar a ser ellos mismos, y es en el proceso de pensar y de sentir que comienza el cambio, comienzan a eliminar de la memoria esas emociones.

En tercer lugar estas personas inician el proceso de reinvención, a reinventarse a sí mismos pensando diferente, y cuando hacemos que el cerebro trabaje de manera diferente hemos construido una nueva mente.

A medida que se vuelven concientes a través del proceso de concentración comienzan a sentirse diferentes, entonces logran tener una nueve mente y cuerpo que trabajan juntos. Esta es la nueva plataforma para su futuro, en quienes ellos se transformarían. En el proceso introspección y concentración, en ese momento en el que nos volvemos tan concientes de nuestros sentimientos y de lo que hacemos es cuando el cerebro captura los pensamientos y sentimientos y se reorganiza. La persona entonces se sale de ese estado de sobrevivencia.

¿Cuál es su propuesta para cambiar hábitos nocivos, nuestra arquitectura, nuestros surcos, rutas y neuronales?
El proceso de cambio…,podemos medir el cambio midiendo cómo el cuerpo y la mente responden. Recuerda que dijimos que el hábito es cuando el cuerpo se convierte en la mente, cambiar es sobreponer el pensamiento al sentimiento, el cambio es pensar sin importar las circunstancias de nuestra vida, mantener un estado modificado en el que la mente y el cuerpo trabajan juntos.

El proceso del cambio requiere familiarizarse con él, volverse consciente, conocernos, estar consciente de lo que era inconsciente.
Si ese 90% de quienes somos existe en un programa automático en el subconsciente debemos sentarnos, observarnos, eliminar el entorno, entender cómo nos sentimos y empezar a volvernos conscientes de cómo nos sentimos, actuamos o pensamos a nivel del inconsciente y volverlo consciente, eso quiere decir la palabra meditación, familiarizarse.
Si eres capaz de reinventarte, memorizar estos nuevos estados de la mente y reacondicionar el cuerpo de acuerdo a ella, decimos que te has familiarizado con una nueva célula.

Foto: Entrevista de Marta Texidó al Dr.Joe Dispenza 

Joe Dispenza tiene 50 años es natural de Nueva Jersey, vive en las afueras de Seattle, viajando constantemente por todo el mundo para ofrecer sus descubrimientos. Se especializó en cardiopatía e imagen cerebral. Es profesor en la Universidad de Atlanta. .

¿Cómo comenzó a interesarse y especializarse en la plasticidad neuronal?

Desde siempre me interesé en el potencial humano desde el punto de vista científico y espiritual. Creo que hay más en nosotros de lo que expresamos, entonces cuando empecé a estudiar la reemisión espontánea de las enfermedades, lo que me sucedió y enfrentar la posibilidad de no volver a caminar y trabajando e investigando sobre la conexión mente cuerpo empecé a ver, a darme cuenta que tenemos una habilidad natural para el cambio y que el cerebro y nuestras células y el cuerpo nos seguirán si nos colocamos en el correcto estado mental y si somos capaces de mantener ese estado mental por un período de tiempo extenso, tanto nuestras conexiones neuronales comienzan a reorganizarse y a reflejar una nueva mente. 
Así que creo que sucedió más que nada de mi experiencia de la vida y de vivirla.

Podría contarnos un poco de la interfaz cuerpo mente? 
La manera más simple de explicarlo es que cada vez que tenemos pensamientos producimos un químico y si tenemos un pensamiento grandioso o alegre, producimos químicos que nos van a hacer sentir grandiosos y felices. Por lo tanto, en el elemento etéreo llamado pensamiento activa circuitos en el cerebro para producir químicos que le envía señales al cuerpo para que podamos sentir de manera exacta a nuestro pensamiento. Esto también significa que si tenemos un pensamiento negativo o que nos deprecia nos hará sentir infelices o disminuidos. El momento en que empezamos a sentirnos de la misma forma en que pensamos, esa química produce una cierta continuidad de cambio en el cuerpo y cuando nos empezamos a sentir de esa forma porque el cerebro está en constante comunicación con el cuerpo, comenzamos a pensar de la forma en que nos sentimos y a sentir lo que pensamos y este pensar-sentir sentir-pensar crea nuestro estado de ser. Entonces, comenzamos a memorizar estados emocionales que se vuelven parte de la personalidad y la persona que ha estado sintiendo y pensando que es infeliz y miserable, inseguro, cuando decimos “yo soy tal cosa” es cuando decimos que la mente y el cuerpo están trabajando juntos. Entonces si durante 20 años esa persona ha repetido y memorizado ese estado de infelicidad o negatividad, a la edad de los 35 años el 90% de la persona se mantiene en un programa subconsciente que memoriza nuestras actitudes, comportamientos y se transforma en lo que somos. ESE CICLO DE PENSAR Y SENTIR es que le enseña al cuerpo a memorizar estados emocionales que están en la mente subconsciente, y el cuerpo sabe mejor que la mente que ese es un hábito y el hábito más grande que tenemos es el hábito de ser nosotros mismos. Si seguimos activando el mismo gen, este gen termina agotándose y el cuerpo comienza a producir proteínas de peor calidad y se enferma. 

¿Nos explicaría de qué manera es posible la regeneración de las células nerviosas? ¿Cómo se puede “desarrollar” el cerebro?

Es una buena pregunta porque científicos, neurocientíficos y biólogos me han dicho por más de 20 años que nuestro cerebro está cableado con una cierta cantidad de células nerviosas, pero hoy los científicos han comenzado a entender que no sólo podemos cambiar los circuitos de nuestro cerebro sino que también podemos regenerar las células en nuestro cerebro. El aprendizaje se trata de crear nuevas conexiones. Cada vez que tenemos una nueva experiencia grupos de células se reorganizan para reflejar lo que hemos aprendido de nuestro entorno. Ahora si no aprendemos nada nuevo y no tenemos ninguna experiencia nueva significa que el cerebro permanece literalmente igual, eso significa que si realizas las mismas acciones y piensas lo mismo tu cerebro no cambia; pero nadie vive su vida en secreto, repitiendo las mismas acciones todo el tiempo y esperando que su vida cambie. Cuando empezamos a tener nuevas experiencias, la repetición de ser capaz de crear nuevas experiencias no sólo organiza el cerebro en circuitos sino que las últimas investigaciones demuestran que mientras el entorno cambie nuestro comportamiento continúa modificándose. Ciertas áreas del cerebro crean lo que se conoce como neurogénesis, que es la formación de nuevas células nerviosas. Y esa es una gran promesa para el ser humano porque cuando vivimos en estrés, en un estado de sobrevivencia, que nos afecta y comienza a destruir nuestras células nerviosas. Los últimos experimentos en Princeton han demostrado que el cerebro se puede regenerar. ¿Se puede desarrollar el cerebro? ¿cómo?
Bueno el desarrollo del cerebro debe venir de aprender cosas, personalizarlas para que puedas tener una nueva experiencia Tenemos 3 cerebros que deben pasar por los pasos de pensar a hace a ser. Pero si no aplicas lo aprendido, si no lo demuestras, si no cambias tu comportamiento de alguna forma nunca vas a tener una nueva experiencia y la mente y el cuerpo no van a cambiar en consecuencia. Y cuando tenemos esta nueva experiencia es cuando el cerebro se reorganiza, pero no basta con tener la experiencia una vez, tenemos que ser capaces de repetirla y cuando somos capaces de hacer eso es cuando desarrollamos completamente nuestro cerebro porque hemos creado una unidad entre nuestros 3 cerebros y nos movemos a nuestro estado de ser. 

¿Es posible que nuestros pensamientos se conviertan en materia? ¿Cómo es la relación de pensar o sentir y sintetizar moléculas, enviar señales?

De acuerdo al modelo físico del quantum el pensamiento y la materia están absolutamente correlacionados, no son entidades separadas. 
No hay ningún experimento en física cuántica donde el observador no esté presente, lo que significa que la mente subjetiva literalmente tiene un efecto en el mundo objetivo, ¿Es posible entonces hacer que nuestra mente trabaje mejor? Si empezamos a crear nuevos estados mentales ¿podemos tener más control sobre la materia? Si tenemos más control sobre la materia, tenemos más control sobre nuestro destino. Entonces existe una estrecha relación entre el pensamiento y la materia porque los pensamientos se transforman en materia. Y si nuestra mente subjetiva puede observar un resultado, observar un destino que deseamos entonces podríamos realmente empezar a tener más control de nuestra vidas. El pensamiento es la carga eléctrica y nuestro sentimiento es la carga magnética en el campo cuántico, entonces lo que piensas y lo que sientes crea un campo electromagnético que literalmente comienza a interactuar con todas las partículas.

Usted habla también de la “plasticidad genética” ¿a qué alude?

Plasticidad genética significa que al igual que en el cerebro, hay ciertas áreas de nuestro genes que son muy plásticas, cambiables, que podemos tener algunos genes encendidos y otros apagados, y los mantenemos así dependiendo de cómo pensamos y sentimos. Por ende cambiamos nuestros sentimientos y pensamientos, en la misma correlación en que podemos apagar viejos genes y encender nuevos genes.

¿Qué elemento le daba a usted la confianza o la esperanza de que es posible la remisión de enfermedades aparentemente incurables? 

Creo que la primera exposición que tuve fue mi propia experiencia personal. Me tuve que enfrentar a algo muy serio y con muy mal pronóstico, tenía mi espalda totalmente quebrada y ahí fue cuando empecé a hacer cambios personales en mi interior y noté que mi cuerpo respondía poco a poco. Me juré a mi mismo que si lograba volver a caminar alguna vez pasaría el resto de mi vida estudiando las conexiones mente-cuerpo y el potencial humano. Debido a eso al empezar a estudiar personas con distintas enfermedades como cáncer, diabetes, depresión etc cuando empecé a entrevistarlas empecé a ver la evidencia del camino que habían tomado para mejorarse. Como resultado para poder entender la correlación, volví a estudiar y obtuve el título en neurociencia para poder explicar lo que sucede en el cuerpo y en la mente. 

¿Podría describir desde dónde surge esa certeza a la que accedió? ¿De qué se fue dando cuenta? ¿Qué confirmó? ¿Qué lo sorprendió? ¿Qué descartó o desechó?
Otra pregunta muy buena. Tengo una mente muy científica y me gusta ver evidencia y debido a que soy alguien analítico no puedo tan sólo abrazar una filosofía y luego no empezar a investigar si el resultado está en realidad sucediendo. He descartado muchas cosas en que la gente cree. Comencé a ver que los seres humanos somos unas maravillas con una gran habilidad para inventar y crear, entonces cuando las personas enfrentan una crisis o una situación difícil en sus vidas creo que es la primera vez en que se toman en serio el cambio y cuando nos tomamos en serio el hecho de querer hacer un cambio personal empezamos a buscar la persona que realmente queremos ser, y a saber qué no queremos más ser, ni sentir, ni actuar. Ese es el proceso de desaprendizaje de cambio, tenemos que desaprender nuestros pensamientos, acciones y sentimientos. Luego la idea de reinventarnos de reinventar una nueva célula, de volvernos alguien más es completamente posible si entiendes con algo de ciencia y filosofía cómo eso es posible. La gente se puede literalmente convertir en alguien más gracias a que nuestro cerebro es tan adaptable y cambiable. El proceso de desaprendizaje y de volver a aprender rompe circuitos en el cerebro y se reinventa o aflora, esto va más allá del pensamiento positivo. Esto no se trata de algún principio sicológico de pensar positivo, porque la mayoría de la gente que piensa positivo siente de forma negativa. Esto se trata de reacondicionar el cuerpo hacia una nueva mente y hacer que el cerebro funcione en frecuencias diferentes para crear una nueva mente y cada vez que el cerebro trabaje de manera diferente estamos creando una nueve mente. Ahora para poder ser capaz de mantener ese estado de mente y cuerpo independiente de las circunstancias en nuestra vida permite que el cuerpo y la mente influencien no sólo nuestra salud sin de muchas formas. Fue un proceso paso a paso confirmar mis creencias de que esto es posible y al mismo tiempo empezar a descartar ciertas creencias y sé que no es un proceso fácil el de cambiar, pero es posible cambiar si la necesidad de que estemos en una crisis. 

¿Por qué enfermamos? ¿Cuál es el sentido de la enfermedad?

Suelen decir que los genes causan enfermedades y en cierto grado eso es cierto. Un compañero años atrás empezó a decir que en realidad no son realmente los genes que crean la enfermedad, sino el ambiente que activa los genes que causan la enfermedad y nuevamente hasta cierto punto eso es absolutamente verdad.

Pero, ¿por qué entonces cuando dos personas están expuestas a los mismos genes y ambiente, a una le da cáncer y a la otra no? 
Debe haber sin duda algún tipo de orden interno de lo que sucede, podríamos decir entonces que es el ambiente interno en el que manejamos nuestra propia química, y que hay cierto ambiente externo que causa que ciertos genes produzcan la enfermedad, entonces nos enfermamos porque vivimos en estado de estrés, 90 % de las personas que recurren a un centro hospitalario en el mundo occidental lo hacen en relación a un desorden relacionado al estrés, y el estrés es cuando vivimos en un estado de sobrevivencia, lo que significa que vivimos muy enojados en nuestro ambiente. 

Es el estrés el que comienza a motivar enormes cantidades de energía para que el cuerpo enfrente una situación de emergencia en el ambiente, para que se ocupe de algo en nuestro mundo externo del que nos tenemos que proteger. Esos químicos del estrés son los que continúan movilizando gran cantidad de energía, y quedamos sin energía para protección interna. La base es el orden y el balance interno y la respuesta al estrés derrumba nuestro cuerpo y el balance químico normal. Si continuamos haciendo lo mismo, nunca podremos recategorizar ese orden… . El hecho de no ser capaces de apagar el nivel de estrés comienza a producir la enfermedad y si esos campos de estrés que están conectados a las emociones de enojo, tristeza, frustración, dolor y miedo, comienzan a desregular los genes, el cuerpo crea la enfermedad.

Entonces la pregunta claramente es: ¿cómo nos salimos de esto?

Cuando empezamos a pensar sobre un hecho futuro y nos preparamos para él, esperamos que el evento suceda o se anticipe. Encendemos la respuesta al estrés y si nos obsesionamos con una experiencia pasada que sucedió digamos hace 25 años y comenzamos a recordarla producimos exactamente la misma química en el cerebro y en el cuerpo. Lo que la gente no sabe es que cuando empezamos a pensar sobre el futuro y a anticipar el paso siguiente y a prepararnos, comenzamos a derrumbar el equilibrio químico y corporal y producimos la enfermedad. Entonces la pregunta es si nuestro pasado nos puede enfermar, ¿puede también mejorarnos?

Sí, es muy simple. Lo que nos hace tan creativos como seres humanos es que podemos literalmente cambiar de opinión en cuestión de segundos y pasar de la felicidad a la tristeza, y cuando sentimos felicidad o amor, ese sentimiento se refleja de hecho en el cuerpo. Condicionamos el cuerpo a los estados de felicidad, sin embargo la mayoría de las personas condiciona el cuerpo al dolor y al sufrimiento y así es como el proceso de crear estados de felicidad requiere primero un reacondicionamiento del cuerpo a una nueva marca. 
Mi trabajo es enseñarles a las personas a memorizar nuevos estados emocionales como también a que aprendan a eliminar de la memoria los estados emocionales negativos. 

Las células del cuerpo aman la información nueva, aman los nuevos químicos y si mantenemos la misma química en nuestro cuerpo memorizamos un estado de mente y cuerpo, comenzamos a mantener un programa celular en el mismo nivel entonces pulsamos botones genéticos que hemos heredado de nuestros padres que pueden crear enfermedades. En otras palabras si no cambiamos nuestras mentes, tarde o temprano terminaremos pensando, actuando y sintiendo como nuestros padres. Sabemos desde un punto de vista científico que si la conciencia tiene influencia sobre el gen, que el gen está regulado por diferentes estados de conciencia. Cuando abrazamos nuevos y más altos estados de conciencia, mejores estados de amor, inspiración, alegría compasión, tales estados se volverán nuevos genes. Pero no es suficiente tener la experiencia una vez para empezar a sentir compasión, la célula tiene que reprogramarse y para eso tenemos que enseñarle a las personas a crear nuevos estados de la mente, a reprogramarse. El cambio es algo visceral, tenemos que sentirlo en el cuerpo, el conocimiento y la información son para la mente y las experiencias para el cuerpo, entonces debemos educar el cuerpo y la mente, y cuando las personas aprenden a hacerlo se empoderan, vuelven a tomar el poder.

Creo que la respuesta es muy simple.
En el pasado estudié con personas que habían estado enfermas. Todas creían que era un poder, una inteligencia que les había dado vida, y que podían conectar esa inteligencia al cuerpo y darle órdenes, era un mensaje de que esta inteligencia comenzaría a trabajar con ellos en el proceso y los ayudaría.
En segundo lugar es que las personas se daban cuenta de que había sido el propio descontrol y mal manejo de sus pensamientos, actitudes y sentimientos los que habían creado su enfermedad. En otras palabras, sus 20 años de sufrimiento habían comenzado a enfermarlos. Y tienen que empezar a ser ellos mismos, y es en el proceso de pensar y de sentir que comienza el cambio, comienzan a eliminar de la memoria esas emociones.

En tercer lugar estas personas inician el proceso de reinvención, a reinventarse a sí mismos pensando diferente, y cuando hacemos que el cerebro trabaje de manera diferente hemos construido una nueva mente.

A medida que se vuelven concientes a través del proceso de concentración comienzan a sentirse diferentes, entonces logran tener una nueve mente y cuerpo que trabajan juntos. Esta es la nueva plataforma para su futuro, en quienes ellos se transformarían. En el proceso introspección y concentración, en ese momento en el que nos volvemos tan concientes de nuestros sentimientos y de lo que hacemos es cuando el cerebro captura los pensamientos y sentimientos y se reorganiza. La persona entonces se sale de ese estado de sobrevivencia. 

El proceso de cambio…podemos medir el cambio midiendo cómo el cuerpo y la mente responden. Recuerda que dijimos que el hábito es cuando el cuerpo se convierte en la mente, cambiar es sobreponer el pensamiento al sentimiento, el cambio es pensar sin importar las circunstancias de nuestra vida, mantener un estado modificado en el que la mente y el cuerpo trabajan juntos.

El proceso del cambio requiere familiarizarse con él, volverse consciente, conocernos, estar consciente de lo que era inconsciente. 
Si ese 90% de quienes somos existe en un programa automático en el subconsciente debemos sentarnos, observarnos, eliminar el entorno, entender cómo nos sentimos y empezar a volvernos conscientes de cómo nos sentimos, actuamos o pensamos a nivel del inconsciente y volverlo consciente, eso quiere decir la palabra meditación, familiarizarse. 
Si eres capaz de reinventarte, memorizar estos nuevos estados de la mente y reacondicionar el cuerpo de acuerdo a ella, decimos que te haz familiarizado con una nueva célula.

¿Es posible generar estados de bienestar y felicidad? ¿Cómo?
Sí es muy simple. Lo que nos hace tan creativos como seres humanos es que podemos literalmente cambiar de opinión en cuestión de segundos y pasar de la felicidad a la tristeza, y cuando sentimos felicidad o amor, ese sentimiento se refleja de hecho en el cuerpo. Condicionamos el cuero a los estados de felicidad, sin embargo la mayoría de las personas condiciona el cuerpo al dolor y al sufrimiento y así es como el proceso de crear estados de felicidad requiere primero un reacondicionamiento del cuerpo a una nueva marca. 
Mi trabajo es enseñarles a las personas a memorizar nuevos estados emocionales como también a que aprendan a eliminar de la memoria los estados emocionales negativos.

¿Cuál es el valor de los estados no ordinarios de conciencia en el proceso de reprogramación celular?
Las células del cuerpo aman la información nueva, aman los nuevos químicos y si mantenemos la misma química en nuestro cuerpo memorizamos un estado de mente y cuerpo, comenzamos a mantener un programa celular en el mismo nivel entonces pulsamos botones genéticos que hemos heredado de nuestros padres que pueden crear enfermedades. En otras palabras si no cambiamos nuestras mentes, tarde o temprano terminaremos pensando, actuando y sintiendo como nuestros padres. Sabemos desde un punto de vista científico que si la conciencia tiene influencia sobre el gen, que el gen está regulado por diferentes estados de conciencia. Cuando abrazamos nuevos y más altos estados de conciencia, mejores estados de amor, inspiración, alegría compasión, tales estados se volverán nuevos genes. Pero no es suficiente tener la experiencia una vez para empezar a sentir compasión, la célula tiene que reprogramarse y para eso tenemos que enseñarle a las personas a crear nuevos estados de la mente, a reprogramarse. El cambio es algo visceral, tenemos que sentirlo en el cuerpo, el conocimiento y la información son para la mente y las experiencias para el cuerpo, entonces debemos educar el cuerpo y la mente, y cuando las personas aprenden a hacerlo se empoderan, vuelven a tomar el poder.

¿Existen características o cualidades personales (fundamentales o coadyuvantes) en el proceso de cura?

Creo que la respuesta es muy simple.
En el pasado estudié con personas que habían estado enfermas. Todas creían que era un poder, una inteligencia que les había dado vida, y que podían conectar esa inteligencia al cuerpo y darle órdenes, era un mensaje de que esta inteligencia comenzaría a trabajar con ellos en el proceso y los ayudaría.
En segundo lugar es que las personas se daban cuenta de que había sido el propio descontrol y mal manejo de sus pensamientos, actitudes y sentimientos los que habían creado su enfermedad. En otras palabras, sus 20 años de sufrimiento habían comenzado a enfermarlos. Y tienen que empezar a ser ellos mismos, y es en el proceso de pensar y de sentir que comienza el cambio, comienzan a eliminar de la memoria esas emociones.

En tercer lugar estas personas inician el proceso de reinvención, a reinventarse a sí mismos pensando diferente, y cuando hacemos que el cerebro trabaje de manera diferente hemos construido una nueva mente.

A medida que se vuelven concientes a través del proceso de concentración comienzan a sentirse diferentes, entonces logran tener una nueve mente y cuerpo que trabajan juntos. Esta es la nueva plataforma para su futuro, en quienes ellos se transformarían. En el proceso introspección y concentración, en ese momento en el que nos volvemos tan concientes de nuestros sentimientos y de lo que hacemos es cuando el cerebro captura los pensamientos y sentimientos y se reorganiza. La persona entonces se sale de ese estado de sobrevivencia. 

¿Cuál es su propuesta para cambiar hábitos nocivos, nuestra arquitectura, nuestros surcos, rutas y neuronales?
El proceso de cambio…,podemos medir el cambio midiendo cómo el cuerpo y la mente responden. Recuerda que dijimos que el hábito es cuando el cuerpo se convierte en la mente, cambiar es sobreponer el pensamiento al sentimiento, el cambio es pensar sin importar las circunstancias de nuestra vida, mantener un estado modificado en el que la mente y el cuerpo trabajan juntos.

El proceso del cambio requiere familiarizarse con él, volverse consciente, conocernos, estar consciente de lo que era inconsciente. 
Si ese 90% de quienes somos existe en un programa automático en el subconsciente debemos sentarnos, observarnos, eliminar el entorno, entender cómo nos sentimos y empezar a volvernos conscientes de cómo nos sentimos, actuamos o pensamos a nivel del inconsciente y volverlo consciente, eso quiere decir la palabra meditación, familiarizarse. 
Si eres capaz de reinventarte, memorizar estos nuevos estados de la mente y reacondicionar el cuerpo de acuerdo a ella, decimos que te has familiarizado con una nueva célula.

Joe Dispensa Entrevistado en "La Vanguardia"



"Si quieres otra realidad, debes convertirte en otra persona"

La ley del cambio

Nuestra personalidad y nuestra realidad se han construido según cómo pensamos, actuamos y sentimos. Con mucha disciplina, entrando a diario en nuestro cerebro, podemos, según Dispenza, crear nuestra realidad. En su último libro, Deja de ser tú (Urano), explica cómo y propone un aprendizaje de cuatro semanas. Quiropráctico con una vida de película, tuvo una lesión que le hizo replantearse las capacidades de nuestro cerebro y se convirtió en bioquímico y neurocientífico. "Primero investigué las remisiones espontáneas de enfermedades y analicé qué tenían en común las personas que lo conseguían. Luego decidí reproducirlo, y todo lo que es reproducible se convierte en una ley".
Lleva años defendiendo que podemos llegar a controlar nuestra mente y la realidad.
La mente determina la experiencia exterior, porque todo se reduce a campos de energía, de modo que nuestro pensamiento altera constantemente nuestra realidad. Es posible cambiar circunstancias de la realidad si sabemos cómo.

Pues debo de ser muy torpe.
Si sostiene los mismos pensamientos, si lleva a cabo las mismas acciones y vive con los mismos sentimientos y emociones, su cerebro y su cuerpo seguirán igual; pero cada vez que aprende algo establece nuevas conexiones que cambian físicamente su cerebro.

Nos pasamos la vida aprendiendo.
No todos. Aun así, aprender no es suficiente. Has de aplicar lo que aprendes, y cuando empiezas a experimentar las emociones de esa experiencia, entonces literalmente das nuevas señales a tus neuronas y creas nuevas sinapsis: a eso se le llama evolución.

Si fuera tan sencillo...
Siempre estamos creando un futuro, lo que pasa es que solemos crear el mismo, reafirmamos nuestra personalidad. Vivimos dirigidos por una serie de pensamientos, conductas y reacciones emocionales memorizados (temor, culpabilidad, falta de autoestima, enfado, prejuicios...) que son muy adictivos y que funcionan como programas informáticos instalados en el subconsciente.

¿Dónde está el cambio?
En ser más grande que las circunstancias de tu vida. O somos las víctimas de nuestra realidad o los creadores.

Suena a autoayuda.
Si analizamos grandes personajes de nuestra historia, vemos que todos ellos pensaron e imaginaron un futuro el suficiente número de veces como para que su cerebro cambiara literalmente, hasta el punto de que sentían esa experiencia deseada como si ya hubiera sucedido.

Primero crearon el cambio en ellos.
Cambiar significa ir más allá del entorno, el cuerpo y el tiempo. Podemos hacer que el pensamiento sea más real que cualquier otra cosa, y lo hacemos a diario: si estamos conduciendo por una carretera pero concentrados en nuestro pensamiento, no vemos la carretera, no sentimos nuestro cuerpo y no sabemos cuánto tiempo ha pasado. Ese estado es el que utilizamos para crear.

Absortos en la emoción.
Pero la mayoría de las personas están pensando en sus problemas en lugar de pensar en las posibilidades.

Pero pensar en algo no lo hace real.
Una vez tenemos una visión, nuestro comportamiento debe responder a las intenciones. La mente y el cuerpo deben trabajar juntos. Tenemos que escoger de manera distinta de como hemos escogido para que pueda suceder algo nuevo. Si quiere crear una nueva realidad personal, tiene que, literalmente, convertirse en otra persona.

¿Cómo?
Mediante un programa de meditación desligada de misticismos que pretende que el cerebro y el cuerpo no respondan de forma predecible. Se trata de que se convierta en una habilidad, de abrir la puerta del sistema operativo, de todos esos programas subconscientes donde realmente ocurre el cambio.

Pongamos, por ejemplo, la ansiedad...
El escáner de alguien con ansiedad o con depresión es el mismo: el cerebro empieza a segregar química como si eso que teme la persona estuviera sucediendo, y con el tiempo esa química se convierte en adictiva.

¿Cómo salir del bucle?
Meditación significa familiarizarse con. Si haces conscientes tus pensamientos y tus hábitos automáticos y observas las emociones, empiezas a objetivizar tu mente subconsciente. Si te familiarizas con los aspectos de ti mismo que crean la ansiedad (o lo que quieras cambiar), durante la vigilia observarás cuándo empiezas a sentirte de esa manera y serás capaz de cambiarlo.

¿Y a partir de ahí?
... Si decides quién quieres ser, cuál es el gran ideal de ti mismo, qué pensamientos quieres tener, qué conductas quieres demostrar, qué emociones quieres experimentar; si te recuerdas cada día quién ya no quieres ser y quién quieres ser y empiezas a pensar en nuevas formas de ser, cuanto más pienses en ello y más lo planifiques, más estás instalando los circuitos en el cerebro.

Cuanto más te observes a ti mismo, menos serás tú mismo.
Exacto. Si podemos enseñar al cuerpo a confiar en el futuro y vivir en la alegría, creamos nuevas conexiones. Una atención clara y una emoción elevada cambian el destino. Pero requiere disciplina. El simple pensamiento positivo no funciona, porque la negatividad está instalada en el subconsciente. Los cambios verdaderos consisten en ser consciente de tus reacciones inconscientes.

¿Y qué dicen sus colegas?, ¿le tratan de esotérico, chiflado...?
Hay una división intelectual: tengo colegas que defienden teorías similares a las mías y somos tan científicos como los que defienden modelos más convencionales. Pero yo propongo que se pruebe y se juzgue.

Bruce Lipton responde

Bruce Lipton Responde

"Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero es falso."

¿Del todo?
No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?
La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?
Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?
Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?
Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.
Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?
Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz...
Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?...

¿La creencia?
Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?
La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.
Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?
Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?
Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.
Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?
La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?
Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.

Bruce Lipton es un Biólogo Celular y escritor estadounidenese.

Foto: Bruce Lipton Responde

"Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero es falso."

¿Del todo?
No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?
La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?
Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?
Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?
Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.
Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?
Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz...
Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?...

¿La creencia?
Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?
La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.
Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?
Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?
Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.
Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?
La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?
Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.

Bruce Lipton es un Biólogo Celular y escritor estadounidenese.